jueves, 20 de junio de 2024

Caminar sin muletas

 Junio 01, 2024.

Hoy es un día importante para mi.

Comencé a tomar medicamentos psiquiátricos desde que tenía 15 años. Los dejé. De nuevo a los 17, los dejé. A los 18 la variedad aumentó. Muchas pruebas, tratamientos inconclusos, poca mejoría.
Después de 5 años en tratamiento continuo, bien llevado y que sí funcionó, hoy es mi primer día sin el. 

Cuando tomé la decisión de dejarlo, lo hice con mucho miedo. La verdad es que llegué a pensar que mi cerebro no podría funcionar bien sin el. Y no es que crea que necesitarlo me habría hecho menos de ninguna manera, pero sí implica cierto tipo de duelo saber que dependes de algo más todos los días para funcionar.

Me había resignado.

Al principio me decían que eran como muletas. Me ayudarían a sanar con menos dolor mientras pasaba por el proceso terapéutico.
El tiempo siguió pasando y dejó de sentirse algo temporal. El año pasado viví una pérdida importante y me sentía un poco entumecida. Era como si no alcanzara a conectarme con todas las sensaciones existiendo en mi interior. De por sí en mi normalidad me resulta difícil nombrarlas, pero eso había llegado a otro nivel. Decidí que por lo menos tenía que deshacerme de las barreras sintéticas. 

Conozco a muchas personas que rechazan la idea de tomar medicamentos. Lo ven como algo innecesario, algo que puede hacer más daño o que puede llegar a automatizarte de tal manera que pierdas por completo tu esencia. La verdad comprendo cada una de esas ideas, pero basándome solo en mi experiencia, puedo decir que sí y no a todo. ¿Era innecesario? Supongo que pude salir de donde estaba sin esa ayuda, sí, pero tal vez me habría tomado el triple de tiempo y energía. En el mejor de los casos.
También provocaron cambios en la forma natural de funcionar de mi cuerpo, pero nada grave, a veces molesto, a veces irrelevante. En el pasado llegué a tomar medicamentos que sí me hicieron daño. Es molesto sentirse el experimento de alguien más para ver qué funciona y qué no. Pero cuando algo por fin funcionó, no podía creer la ligereza que sentía. En lugar de haber cientos de voces (mías) gritándome al mismo tiempo, solo podía percibir susurros. Un día desperté y había silencio. Podía pensar más claramente, podía existir sin sentir que cada respiro era una tortura que oprimía más y más mi pecho hasta asfixiarme a lo largo del día.
El año pasado me cambiaron algunas cosas y sí, me sentí perdida. Casi desconectada de mi misma. Sentía que vivía mi duelo en pausas, a medias. 

Dejar un tratamiento así toma más tiempo del que esperaba. Yo pensaba que en un mes sería libre. Tuvieron que pasar 4 meses.
Dejando de lado los efectos secundarios físicos (vivir mareada y con dolores de cabeza muy extraños), creo que me sentí bien la mayor parte del tiempo.
Esperaba una montaña rusa de emociones, llorar todo el día, estar irritable. Lo que pensaba que era mi normalidad hace años. Esperaba (sin quererlo) que todo se fuera al carajo y me diera cuenta de que los tendría que tomar para siempre.
Esperaba una tormenta en medio del mar y solo encontré calma. Viento suave y gentil.
Me di cuenta de que yo me construí esa paz. Se volvió casi tangible todo ese trabajo interno.
Me sentí orgullosa de mi. Eso es algo que no me ocurre mucho.

Sigo aprendiendo mucho más de mi y sigo buscando cómo mantener esa tranquilidad a la que, en algún momento, pensé que nunca llegaría.
Ya no me siento entumecida. Ahora siento una gran variedad de cosas y estoy disfrutando cada una de ellas.
Me siento agradecida de haber podido llevar un tratamiento que me funcionara, pero con muchísimo gusto le digo adiós. Ojalá para siempre.

domingo, 19 de mayo de 2024

Invencible

Últimamente me siento invencible. Me lo cumplí: No más contención. 

¿Caí en un extremo? No. Todavía no. Pero hoy sí me invadieron las dudas. 

Tengo días diciéndome que puedo superar cualquier cosa. Cualquier rechazo. Nada puede romper mi corazón de manera irreparable. Soy más fuerte que nunca.

¿Lo soy? Hoy volví a dudarlo. 

¿Qué tal que esta sensación de ser inquebrantable es solo eso y no mi realidad?

Podría ser solo una buena semana, con más energía de lo normal para lidiar con la existencia. 

Me olvidé del movimiento del péndulo.

...

Pude sentir mis cuartos latiendo en mi interior.

Rojo. Bailaba en el cuarto rojo. 

Existen las personas que prefieren no tener, para no arriesgarse a perder y existen las personas que prefieren perder, pero haber tenido. He sido ambas. Hoy soy la segunda. 

Por supuesto que tengo miedo de perder. Pánico. Pero cada día estoy más cerca de mi muerte.

Soy una persona que sabe estar sola. He aprendido a disfrutarlo.

Solo quiero cerca a quienes me quieran cerca.

El rechazo siempre me duele. Podría decir que es mi fibra sensible, pero nunca me ha vencido. Por eso sé que pase lo que pase estaré bien. 

viernes, 3 de mayo de 2024

Es muy raro tener esta edad.

Se siente el peso del tiempo. La fecha límite. Es difícil disfrutar el día a día con eso en mente. No puedo vivir cada día como si fuera el último. No sé cómo hacerlo sin sentir que pierdo el tiempo en ese día en particular.

martes, 30 de abril de 2024

El juicio.

Me estoy sintiendo asfixiada por ti. 

Tengo años queriendo crear cosas, pero nada te parece suficiente, suficientemente bueno, o suficientemente importante para existir.

No solo eres duro conmigo, a veces también eres cruel. Vives comparándome con personas cuya vida no tiene nada que ver con la mía y que tienen años practicando. No puedo ser tan buena como ellos en mi primer intento y tú ni siquiera aprecias la parte del intento. 

Pareciera que no quieres que me anime a hacer nada porque siempre insistes en lo poco probable que es que algo me quede bien. Insistes que no he visto todas las posibilidades y que la primera idea es mediocre, una tontería.

Me tienes harta. Odio como logras congelarme y hacerme dudar de mi misma.

viernes, 15 de marzo de 2024

2024

Este año he sido más valiente y me lo quiero reconocer. 

Busco un año de primeras veces.

Me di cuenta de que exponerse de una forma tan consciente al rechazo tiene su encanto. La posibilidad de un sí es muy emocionante, la posibilidad de un no es solo regresar a donde estaba con un poco más de experiencia. Estoy aprendiendo a separarme de lo que no es personal y no me pertenece. También que hacer las cosas con miedo es mejor que no hacerlas. 

Últimamente despierto con lagrimas en mis ojos, aunque tengo meses sin poder llorar.
Será mi anhelo por conexión o simplemente ya no poder despertar junto a mi gato. Como sea, este año dejaré de ser una persona en contención. Toca reconciliarme con mis emociones y dejar de disculparme por sentir.

Me emociona volver a conocerme.

Conocerme es difícil, lo sé. Barreras de desconfianza, de ansiedad, inseguridad. Toma tiempo. Estoy muy agradecida con las personas que me han tenido paciencia y se siguen tomando el tiempo de saber un poco más de mi mundo interno.

domingo, 10 de marzo de 2024

The way things are

 Ya entiendo mejor esa frase que dicen "el león cree que los demás son de su condición"??? La verdad ni siquiera recuerdo cómo es, pero sí, ya puedo notar más en las personas cómo es que lo que más critican, juzgan o temen de otros son cosas que ellas mismas suelen hacer. No me excluyo, supongo que al ser un humano más alguna vez he caído en ello.

Estoy cansada de que las personas descarten las acciones ajenas solo porque no se hicieron como ellos lo hubieran hecho. Estoy cansada de que algunas personas sean incapaces de ser autocríticas o verse en el espejo, viendo las incongruencia en todos los demás menos en ellas mismas. Estoy harta de que personas que a penas conocieron la superficie de lo que soy crean que me conocen bien, que entienden por qué hago lo que hago, que crean saber mejor que yo sobre mi interior.

Supongo que muchas personas podrán saber mejor qué yo cuál habría sido una mejor decisión profesional, algún actuar en una situación en la que a mi me nublen las emociones. Claro. Pero en cuanto a mi salud mental, en lo que yo considero mejor para mi, en lo que a mi me da paz, en lo que yo creo dañino para mi, nadie tiene por qué dar su opinión.

Estoy tan enojada y tengo tantas cosas que quisiera decir... Y al mismo tiempo nada tiene caso. ¿Qué ganaría? Mejor vomito este veneno haciendo recortes. 

Que se sigan contando las historias que se quieran contar.

 
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