Es el primero de 4 días, o 5, que no he llorado en todo el día. Espero poder permanecer así mucho tiempo más.
Estoy consciente de lo no de vida o muerte que es mi situación actual pero no puedo dejar de sentirla como una de las más difíciles que he tenido que enfrentar, sobre todo por todos estos sentimientos encontrados asfixiándome. Las ganas de huir, de desaparecer, de ser impaciente y comprar un boleto con lo que tengo, que prácticamente me alcanzaría sólo para un boleto.
Por otro lado está el ... ¿deseo? ¿necesidad? ¿impulso? de quedarme. Porque no soporto la idea de sentir que la "abandono". Es curioso como es una persona sumamente práctica y funcional, mientras más de uno opinamos que tiene varios problemas que debería atender y ella sólo evade o los oculta. Quién sabe. Sólo ella puede saber lo que es verdad. Pero yo no puedo dejar de percibir eso y quiero estar ahí cuando más lo necesite. Si desaparezco como siempre, corro el riesgo de no volver a saber de ella o de no darme cuenta de cuando eso ocurra. Podría terminar perdiéndome por completo.
Dicen que me hace más daño quedarme aquí. Yo siento que no estoy lista para irme y dejar ir tanto que hay en este hogar.
Supongo que, ya veremos.
lunes, 3 de octubre de 2016
Suscribirse a:
Entradas (Atom)