Querido gatito de mi corazón:
Te voy a extrañar y a recordar todos los días. Nunca bromeo cuando digo que eres el amor de mi vida. Fuiste mi relación más larga, mi prueba de amor incondicional.
Estuviste conmigo en, al menos, 7 mudanzas. Me acompañaste en momentos muy difíciles y buscabas la manera de confortarme. Nos abrazábamos mucho y siempre me acompañabas en cada habitación a la que me movía.
Gracias por elegirme. Desde que nos encontramos volviste mi vida más bonita. Me diste motivos para quedarme y para mejorar. Volviste cada lugar nuevo un hogar.
No dejé de creer en la magia porque fuiste una de las cosas más mágicas que me pasó en la vida.