Este año he sido más valiente y me lo quiero reconocer.
Busco un año de primeras veces.
Me di cuenta de que exponerse de una forma tan consciente al rechazo tiene su encanto. La posibilidad de un sí es muy emocionante, la posibilidad de un no es solo regresar a donde estaba con un poco más de experiencia. Estoy aprendiendo a separarme de lo que no es personal y no me pertenece. También que hacer las cosas con miedo es mejor que no hacerlas.
Últimamente despierto con lagrimas en mis ojos, aunque tengo meses sin poder llorar.
Será mi anhelo por conexión o simplemente ya no poder despertar junto a mi gato. Como sea, este año dejaré de ser una persona en contención. Toca reconciliarme con mis emociones y dejar de disculparme por sentir.
Me emociona volver a conocerme.
Conocerme es difícil, lo sé. Barreras de desconfianza, de ansiedad, inseguridad. Toma tiempo. Estoy muy agradecida con las personas que me han tenido paciencia y se siguen tomando el tiempo de saber un poco más de mi mundo interno.