Perdí el control otra vez.
lunes, 8 de abril de 2019
viernes, 8 de febrero de 2019
It's so cold in Alaska.
Ya es hora de volver a lo que yo quiero que sea la normalidad. Tal vez eso no es vida, pero de momento no me importa. Así tendrá que ser.
Ya no quiero dejar entrar a nadie en mi vida. Estoy harta de las relaciones interpersonales, harta de las amistades que caducan cada 3 años, de que sea todo tan inestable porque la gente es tan asquerosamente complicada.
lunes, 17 de septiembre de 2018
Se me ha juntado todo este fin de semana.
Quisiera entender cómo le hacen los otros para no terminar aislados. ¿Cómo logran mantener contacto entre ellos? ¿Qué los vuelve especiales en la vida de otra persona?
Toda mi vida, de las pocas cosas que he querido con todas mis fuerzas ha sido crear conexiones. Conexiones reales, en las que exista cierto grado de intimidad, confianza y complicidad. De las pocas cosas que he querido con todas mis fuerzas y es una cosa más de mi lista de fracasos.
Cuando estaba en la adolescencia, mis amigas de aquel entonces solían repetir una y otra vez que yo era muy extraña o la rara del grupo. En aquel entonces eso sí era considerado un insulto, en el presente ya no tanto, supongo que depende del tipo de rareza, ya hasta eso puede dividirse en esas categorías de lo socialmente aceptable y lo que no. La realidad era que me dolían esos comentarios. Me dolían porque yo solía sentirme fuera de lugar todo el tiempo y en aquel entonces realmente me importaba encajar. Después crecimos un poco y nuestras diferencias se hicieron más evidentes. Entre ellas surgió la novedad (también para mi) de que me sentía atraída por mujeres, más que por hombres. Una de mis amigas en aquel entonces afirmó e intentó convencer a las demás de que yo sólo estaba intentando llamar la atención, que a mi sólo me gustaba ser rara y ya no sabía qué más inventar.
Nunca me he sentido "rara". Tampoco he intentado serlo. Pero ya empiezo a cuestionarme muy seriamente si realmente hay algo que me hace diferente a los demás. ¿Por qué para mi es más difícil relacionarme con otros? ¿Por qué para otros no es tan cómodo estar conmigo? ¿Por qué a donde sea que vaya tengo que ser tan incómoda y hacer todo tan incómodo?
domingo, 22 de julio de 2018
Otra vez me siento así. Así vacía, sin esperanzas. Con ese maldito hueco acabando lentamente conmigo desde mi interior.
Tal vez nunca voy a encontrar mi lugar.
miércoles, 16 de mayo de 2018
Varios estudios y al final sólo me dicen que debo empezar a hacer cosas que me hagan feliz.
Qué consejo tan estúpido. Imagino que todos los humanos intentamos hacer las cosas que nos hacen "felices".
A veces simplemente no tenemos tiempo para hacer lo que nos hace felices. "¿Por qué no cambias de trabajo por uno que te de más tiempo para ser feliz?" Bueno, a veces cambiar de trabajo, implica tener menos dinero y entonces tampoco podemos hacer lo que nos hace feliz porque no podemos pagarlo. A veces lo que nos hace feliz es estar con otra persona, pero ¿qué pasa si esa persona no quiere estar contigo? Tal vez podría ser feliz cantando, pero no tuve el don de una buena voz.
Creo que para ser feliz hay que tener suerte.
Otra posibilidad sería creerse algo así como esa basura de "No necesito ninguna de esas cosas para ser feliz, me tengo a mi mismo y es suficiente". Honestamente no logro ver claramente la línea que separa al conformismo de vivir creyendo algo así.
viernes, 12 de enero de 2018
Un año y tres meses han pasado ya. Estrictamente hablando, podría permitirme decir que han pasado sólo 10.
Tres años desde que todo comenzó a fracturarse. 15 meses desde que todo comenzó a quebrarse. 13 desde que explotó todo y nada volvió a ser igual. 10 desde que cometí mi más grave error.
De mi parte, sólo se necesitó eso: un gran error.
Porque no importó todo el tiempo que me quedé ahí intentando sostenerlo. Perdonando. Siendo afectada por errores ajenos. A veces creo, que sólo ese error mío bastó para perderlo todo.
Escribo esto para mi yo del futuro. Estamos en enero del año 2018. Tú relación terminó en octubre del 2016, sin embargo tú no lograste pasar la página. No hasta enero del 2018.
Perdiste al amor de tus vidas. Así le llamabas. Perdiste tu centro, perdiste dirección y muchísima seguridad. Te diste cuenta de lo mucho que te dejaste a un lado por las ganas de que algo funcionara. Te diste cuenta también, de que probablemente ese exceso de ganas comenzó a arruinar todo. Aprendiste que el miedo, en cualquier presentación, puede terminar con la relación más pura y más hermosa.
El miedo.
El miedo terminó por volverte loca. El miedo sacó a la luz, una vez más, tu lado agresivo e impulsivo. Solías ser una persona mucho más racional. Ahora eres pura emoción y otras personas te califican de hipersensible.
Llevas una semana llorando todas las noches. Piensas que los últimos dos años, probablemente, has llorado más que en toda tu vida.
No te reconoces. Siempre fuiste insegura, pero no a este grado. Siempre fuiste indecisa, ahora sólo te quedas estancada, atrapada por ti misma.
Tienes tanto miedo a continuar tu vida sola. No terminas de entender que tienes más de un año sola. No terminas de entender que esta ya no es tu casa, ya ni siquiera eres bienvenida, pero no te vas.
Alguien más notó tu existencia. Una persona que te quiere de verdad y que sabe que necesitas que te lo recuerden constantemente, necesitas sentirlo constantemente, pues a veces no parece real. A veces no parece que sea a ti a quien alguien puede querer de esa manera. A veces no te sientes tú. A veces piensas que alguien más está en tu cuerpo mientras tú flotas y te observas desde fuera. Porque si fueras tú ¿qué es lo que alguien podría ver en ti?
Piensas que la inseguridad repele a las personas. Eso sólo te genera más ansiedad e inseguridad.
Dices no estar lista para nada más. Es verdad.
Por más calidez que pueda otra persona verter en ti, sigues sintiendo el pecho congelado, provocándote ese dolor general en el cuerpo. Moverse es doloroso. He intentado convencerte de que si no te mueves, empezarás a pudrirte. Empiezo a notar pequeños movimientos.
No te permitas caer aquí otra vez. Por favor.