"Y tú vives con esa negrura que es la rutina de Sísifo y todos los sinsabores de lo mundano. Todo eso duele mucho cuando todavía conservas cualquier clase de idealismo puro; pues leo en ti algo que todavía te eleva en instantes (más alto de lo que un ser resignado y cómodo podría alcanzar)... te atrae, cobrando una fuerza impresionante, te aferras a esa única luz que subsiste en tu vida: a ese amor abrasivo. Tal vez vuelves a caer como un drogadicto que quiere regresar, olvidarse de todo por esa claridad y paz, sin importarle el riesgo de desaparecer."
La persona que me escribió eso, tiene ese maravilloso talento para captar y describir casi perfectamente sensaciones e ideas que muchas veces yo no sé como explicar... Y hoy pensaba en eso... En esa luz.
sábado, 28 de septiembre de 2013
Mariposa nocturna.
martes, 24 de septiembre de 2013
I love the way you love, but I hate the way I'm supposed to love you back.....
Nunca había entendido eso de "morir por alguien"... Y no es por falta de amor, sí amé; pero nunca pude entregar tanto de mi a alguien, aun no me explico por qué o sí..... La cosa es que, por más desagradable que pueda leerse, nunca había estado de ese lado, del lado que "quiere más", del lado de quien se desvive por la otra persona. Y esta es mi primera vez en ese lado. Y lo odio, claro.
Habiendo estado del otro lado, debería de entender mejor las cosas. Recuerdo cómo, cuando me hacían reclamos extraños, solía no entenderlo y pensar "oye, no te puedo querer de la forma en la que tu quieres, yo tengo la mia", no entendía porque se esperaban muchas cosas de mi, ni qué estaba haciendo mal. Y debo admitir que aveces también prefería ignorar el hecho de que no estaba sola y que podía afectar a otra persona con mis actos. Tenía mucho más en que pensar, debía estar sola.
Ahora, heme de ese otro maldito lado... Queriendo más, queriendo todo. Pero por desgracia el hecho de haber estado del otro lado sólo me hace sentir peor. Porque si alguien pudo hacer que me naciera el hecho de cambiar todas esas cosas, significa que tal vez esta persona también podría querer todo con otra persona y no conmigo.
Y sí, así es como funciona mi cabeza últimamente. Espirales, espirales........
A veces extraño mucho a ese antiguo yo insensible y egoísta. Por lo menos un corazón roto se siente vivo, se siente todo y todo está en llamas. Siempre existe la posibilidad de renacer después de un corazón roto. Pero uno que ni se rompe, ni se sostiene... Sólo es patético. Esa maldita sensación de que si algo se mueve todo se va a romper.
Supongo que por eso mi ánimo de autosabotaje de últimamente, esas ganas de incendiarlo todo de una maldita vez. Que todo desaparezca en un segundo y no gradualmente.
sábado, 14 de septiembre de 2013
miércoles, 7 de agosto de 2013
jueves, 13 de junio de 2013
Viajes: Capítulo I
- Empezando la bitácora de viajes - con ella - ...
En teoría sería nuestro segundo viaje juntas, ya casi se cumple un año desde el primero, pero malamente no pude llegar a dejar ningún tipo de registro de ese viaje a tiempo.
Teníamos semanas pensando en irnos de la ciudad unos días, hartas y cansadas. Ella me dejó la tarea de elegir un lugar al cual quisiera ir, yo casi siempre escogeré bosque, pero por la cantidad de días que saldríamos, recordé que ella tenía un asunto pendiente en León, entonces le sugerí ir hacia allá. No concretamos nada. Días después, una mañana de domingo, de repente me dice "vámonos" y yo no tardé mucho en decir que sí. Lo de las siguientes horas es irrelevante...
La mayor parte del camino fuimos abrazadas viendo por la ventana. Ella sí recordó llevar el adaptador para audífonos, así que todo el camino fuimos drogándonos con música, perdiéndonos en el paisaje. Hubo un momento en el que yo estaba tan ida que a penas pude reaccionar cuando vi algo que no eran gotas de lluvia salpicar la ventana, de repente sólo vi un carro volteándose y L jalándome hacia atrás. Al camión realmente no le pasó nada... Me sigo preguntando cómo le habrá ido a la persona que iba en el otro carro.
Nos tocó ver el atardecer y llegamos cuando quedaba muy poca luz a León.
Yo iba en bermudas, con atuendo completamente de verano y nos sorprende la ciudad con un viento fuerte y frío, poca lluvia... Bajo ese clima fue que caminamos un rato sin encontrar la casa objetivo. Regresamos al punto de partida, tomamos otro camino... Seguimos sin tener éxito. Cenamos Pizza.
L pasó un rato buscando números de conocidos que viven ahí, después de un rato un amigo suyo de un pueblo cercano nos ofreció recibirnos y pensamos que nos guiaría a un hotel. Así que regresamos a la central y tomamos el último camión a San Francisco del Rincón o San Pancho, como más suelen decirle.
No recuerdo mucho del camino, creo que ya íbamos cansadas. Mientras llegaba S por nosotras, L me dio un rápido recorrido por el pueblo de noche. Acabo de recordar, que cuando llegué a León, lo primero que sentí fue tristeza, o tal vez más como melancolía, tiene un ambiente curioso esa ciudad... Y en el pueblo sentí... no estoy segura de con qué palabra describirlo, como una tranquilidad pero extraña... La cosa es que no se sentía tan triste, sólo no dejaba de sentirme extraña.
S nos llevó a su casa y nos invitó a quedarnos ahí, conocimos a su esposa C (bueno, L ya la conocía) y a su hija que cumplía un mes de nacida ese día. Al día siguiente nos despertamos sin tener idea de qué haríamos todavía, me faltó agregar que por varias horas, creímos que la persona con quien tenía el asunto pendiente ni siquiera estaba en la ciudad.
Los papás de C nos invitaron a desayunar con ellos, me dio mucha vergüenza por ridícula que soy, pero fue una forma muy linda de comenzar el día. Me gustó conocer a una familia de ahí, conocer su casa, costumbres y ser parte de su día. Me causa algo de risa esa forma de ser mia, por lo general le saco mucho la vuelta a salir y conocer personas, conocerles y convivir en general... Pero me agrada hacerlo de paso, como en esta ocación. Como algo que dijo L al terminar el viaje "duró lo que tenía que durar", creo que veo de forma parecida a ese tipo de experiencias.
Después de desayunar caminamos un poco por el pueblo con S, C y su niña, ellos me parecieron muy lindas personas, van a ser buenos padres. También fuimos a una plaza, donde L y yo aprovechamos para cambiarnos y asearnos un poco. De recuerdo de todo eso, tengo un detalle que me dio C.
En algún momento de todo eso, L dio con el número que necesitaba, así que volvimos a León. Tampoco recuerdo mucho de ese camino, creo que fuimos platicando de cosas varias (por eso no debo tardar días en escribir).
Llegamos al centro y buscamos una tienda de artículos para tatuajes y perforaciones, L hizo sus compras y empezó a llover de nuevo, pero menos agresiva que el día anterior. Esta vez sí teníamos las instrucciones para llegar, así que fue rápido. Es curioso, pasamos como por 3 casas y yo ya imaginaba desde que vi la ventana de esa casa que esa sería - la casa - ...
Nos invitaron a pasar y yo como típica persona que no sabe interactuar con gente nueva que soy, inmediatamente pregunté por la mascota del lugar. D fue por su precioso gatito negro de, imagino, un par de meses y me puse a jugar con él. Sí, soy una loca de los gatos, pero debo confesar que cuando hago eso en casas de extraños, es en gran parte porque me pongo nerviosa.
Después de unos minutos L y yo comimos... Convivimos un rato los 4, después L se puso a dibujar porque llevaba bocetos pendientes... Yo me quedé platicando con N, antes de conocerlo pensé que sería una persona que me intimidaría mucho, pero no fue así... Me quedo pensando que a diferencia de hace pocos años, ya es muy poca la gente que me intimida... De hecho, recuerdo que después de unos minutos de conversación con N, hice el comentario de que yo era muy tímida y ya no recuerdo su comentario, pero si me hizo ser consciente de que ya no soy tan tímida como antes, ah, creo que fue algo así como que una persona tímida no dice que es tímida, quién sabe... el punto es que no me había dado cuenta, o no había sido consciente de que a pesar de que vivo sintiéndome como esta persona freaky que no sabe interactuar con otras personas, la verdad es que he mejorado mucho en ese tipo de situaciones, he cambiado mucho... Antes probablemente no le hubiera dirigido la palabra a nadie en todo el viaje, habría sido como un fantasma silencioso acompañando a L... Y ahora que lo pienso, no puedo creer todo el tiempo que pasé siendo eso.
Y bueno, fue agradable mi pequeña conversación con N, después D me enseñó algunas de sus esculturas, me obsequió una pequeña que guardaré como otro recuerdo del viaje, o tal vez cuando nuestra casa tenga más orden, la ponga por ahí. Salimos por comida y cuando terminamos de cenar L salió con N, yo me quedé platicando un poco con D, ella es un poco más seria, bueno, no sé si generalmente así sea o es porque casi no nos conocemos, pero me resulta un poco más difícil conversar con ella a solas.
Aun así conversamos un rato y me enseñó algunos de sus dibujos. Hubo un momento, donde nos sentí como un par de niñas pequeñas conviviendo. Me habló un poco de L cuando la conoció. Tengo una obseción... tal vez tonta... tal vez no... con el pasado de L, escuchar un poco más de eso, me la despertó un rato. Paso mucho tiempo preguntándome cómo habría sido todo si nos hubieramos conocido antes... Y es que siento que muchas cosas de nuestros pasados habrían embonado muy bien, eso por un lado, también me hubiera encantado abrazarla en muchas ocaciones. Y bueno, otras cosas, pero esa es otra historia. Mi L era todo un personaje, de alguna forma lo sigue siendo. El personaje principal de este viaje fue ella, pero como le decía, me agradó conocer de esa forma pedazos de su pasado, juntar más piezas de lo que es ella. Esa persona tan importante para mi.
L y N regresaron, nos prepararon un cuarto para dormir y terminó el día... Ese día se sintió muy largo.
Al día siguiente, me despertó un maldito dolor de estómago... ya qué. L me preguntaba una y otra vez si quería regresar de una vez, pero yo me aferré a que podría controlar mi malestar mentalmente y casi funcionó. Esa mañana volvimos a San Pancho, D tenía una cita para tatuarse. Llegamos al estudio y me sorprendió, me pareció un estudio mucho más convincente que los de por acá. L convivió un poco con el sujeto que tatuó a D, resultó ser una persona muy agradable. Salimos un momento del estudio para que L mandara cosas de trabajo y nos detuvimos por ahí para ver a J, a quien yo ubicaba como "el hijo" de L. Fue un encuentro triste... no entraré en detalles. Pero aun así es importante mencionarlo.
Volvimos al estudio, D ya estaba lista. Una vez más, central, de regreso a la ciudad.
Fuimos a comer a una plaza los cuatro. Yo no quería irme todavía, pero tenía la preocupación de haber dejado a nuestro gato solo y que nadie pudiera atender a las plantas, además no quería terminar de enfermarme lejos de casa.
N y D nos mandaron en un taxi hacia la central y ahí terminó nuestro viaje. Y ahí fue donde tuvimos esa conversación en la que L habla sobre el tiempo y como es que fue suficiente, al final estuve de acuerdo con ella. Esta vez L fue junto a la ventana y yo de encimosa, estuvimos un rato escuchando música y después vimos película. Llegamos. Todo estaba bien en casa.
Recuerdo de Jiji el gato
Como conclusión... No... Nunca he sido buena con esto de las conclusiones. Pero disfruté mucho de nuestro viaje express, me quitó mis ideas feas de antes del viaje, porque a mi me parecía estúpido viajar para estar sólo un día. Y la verdad es que pudimos hacer muchísimas cosas en dos días. No fue de tipo de viaje donde uno termina más unido a la persona con quien lo hace, aunque el resultado sea algo similar, ahora conozco y tuve de cerca nuevos pedazos de mi persona. Además de que los viajes siempre me hacen sentir como niña pequeña que está de visita en un nuevo planeta.
Etiquetas: bitácora de viajes, Ella, no quiero olvidar