viernes, 8 de febrero de 2019

Ya no quiero dejar entrar a nadie en mi vida. Estoy harta de las relaciones interpersonales, harta de las amistades que caducan cada 3 años, de que sea todo tan inestable porque la gente es tan asquerosamente complicada.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Se me ha juntado todo este fin de semana.
Quisiera entender cómo le hacen los otros para no terminar aislados. ¿Cómo logran mantener contacto entre ellos? ¿Qué los vuelve especiales en la vida de otra persona?

Toda mi vida, de las pocas cosas que he querido con todas mis fuerzas ha sido crear conexiones. Conexiones reales, en las que exista cierto grado de intimidad, confianza y complicidad. De las pocas cosas que he querido con todas mis fuerzas y es una cosa más de mi lista de fracasos.
Cuando estaba en la adolescencia, mis amigas de aquel entonces solían repetir una y otra vez que yo era muy extraña o la rara del grupo. En aquel entonces eso sí era considerado un insulto, en el presente ya no tanto, supongo que depende del tipo de rareza, ya hasta eso puede dividirse en esas categorías de lo socialmente aceptable y lo que no. La realidad era que me dolían esos comentarios. Me dolían porque yo solía sentirme fuera de lugar todo el tiempo y en  aquel entonces realmente me importaba encajar. Después crecimos un poco y nuestras diferencias se hicieron más evidentes. Entre ellas surgió la novedad (también para mi) de que me sentía atraída por mujeres, más que por hombres. Una de mis amigas en aquel entonces afirmó e intentó convencer a las demás de que yo sólo estaba intentando llamar la atención, que a mi sólo me gustaba ser rara y ya no sabía qué más inventar.
Nunca me he sentido "rara". Tampoco he intentado serlo. Pero ya empiezo a cuestionarme muy seriamente si realmente hay algo que me hace diferente a los demás. ¿Por qué para mi es más difícil relacionarme con otros? ¿Por qué para otros no es tan cómodo estar conmigo? ¿Por qué a donde sea que vaya tengo que ser tan incómoda y hacer todo tan incómodo?

domingo, 22 de julio de 2018

Otra vez me siento así. Así vacía, sin esperanzas. Con ese maldito hueco acabando lentamente conmigo desde mi interior.
Tal vez nunca voy a encontrar mi lugar.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Varios estudios y al final sólo me dicen que debo empezar a hacer cosas que me hagan feliz.
Qué consejo tan estúpido. Imagino que todos los humanos intentamos hacer las cosas que nos hacen "felices".
A veces simplemente no tenemos tiempo para hacer lo que nos hace felices. "¿Por qué no cambias de trabajo por uno que te de más tiempo para ser feliz?" Bueno, a veces cambiar de trabajo, implica tener menos dinero y entonces tampoco podemos hacer lo que nos hace feliz porque no podemos pagarlo. A veces lo que nos hace feliz es estar con otra persona, pero ¿qué pasa si esa persona no quiere estar contigo? Tal vez podría ser feliz cantando, pero no tuve el don de una buena voz.
Creo que para ser feliz hay que tener suerte.
Otra posibilidad sería creerse algo así como esa basura de "No necesito ninguna de esas cosas para ser feliz, me tengo a mi mismo y es suficiente". Honestamente no logro ver claramente la línea que separa al conformismo de vivir creyendo algo así.

viernes, 12 de enero de 2018

Un año y tres meses han pasado ya. Estrictamente hablando, podría permitirme decir que han pasado sólo 10.
Tres años desde que todo comenzó a fracturarse. 15 meses desde que todo comenzó a quebrarse. 13 desde que explotó todo y nada volvió a ser igual. 10 desde que cometí mi más grave error.
De mi parte, sólo se necesitó eso: un gran error.
Porque no importó todo el tiempo que me quedé ahí intentando sostenerlo. Perdonando. Siendo afectada por errores ajenos. A veces creo, que sólo ese error mío bastó para perderlo todo.

Escribo esto para mi yo del futuro. Estamos en enero del año 2018. Tú relación terminó en octubre del 2016, sin embargo tú no lograste pasar la página. No hasta enero del 2018.

Perdiste al amor de tus vidas. Así le llamabas. Perdiste tu centro, perdiste dirección y muchísima seguridad. Te diste cuenta de lo mucho que te dejaste a un lado por las ganas de que algo funcionara. Te diste cuenta también, de que probablemente ese exceso de ganas comenzó a arruinar todo. Aprendiste que el miedo, en cualquier presentación, puede terminar con la relación más pura y más hermosa.

El miedo.

El miedo terminó por volverte loca. El miedo sacó a la luz, una vez más, tu lado agresivo e impulsivo. Solías ser una persona mucho más racional. Ahora eres pura emoción y otras personas te califican de hipersensible.

Llevas una semana llorando todas las noches. Piensas que los últimos dos años, probablemente, has llorado más que en toda tu vida.

No te reconoces. Siempre fuiste insegura, pero no a este grado. Siempre fuiste indecisa, ahora sólo te quedas estancada, atrapada por ti misma.

Tienes tanto miedo a continuar tu vida sola. No terminas de entender que tienes más de un año sola. No terminas de entender que esta ya no es tu casa, ya ni siquiera eres bienvenida, pero no te vas.

Alguien más notó tu existencia. Una persona que te quiere de verdad y que sabe que necesitas que te lo recuerden constantemente, necesitas sentirlo constantemente, pues a veces no parece real. A veces no parece que sea a ti a quien alguien puede querer de esa manera. A veces no te sientes tú. A veces piensas que alguien más está en tu cuerpo mientras tú flotas y te observas desde fuera. Porque si fueras tú ¿qué es lo que alguien podría ver en ti?

Piensas que la inseguridad repele a las personas. Eso sólo te genera más ansiedad e inseguridad.

Dices no estar lista para nada más. Es verdad.

Por más calidez que pueda otra persona verter en ti, sigues sintiendo el pecho congelado, provocándote ese dolor general en el cuerpo. Moverse es doloroso. He intentado convencerte de que si no te mueves, empezarás a pudrirte. Empiezo a notar pequeños movimientos.

No te permitas caer aquí otra vez. Por favor.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Lo único que a veces siento que me ayuda es hablar con otra persona de cómo me siento, pero al mismo tiempo me siento idiota por eso ¿quién va a tener tiempo y ganas de estarme escuchando hablar de lo mismo una y otra vez? Creo que varios de mis conocidos simplemente ya ven a la niña que siempre está triste o con algo en su cabeza, no más. Bueno sí, los que me conocen menos creo que sólo ven una loca de los gatos sin habilidades sociales. Los que me conocen más de cerca y con quienes sí comparto más de lo que está ocurriendo en mi cabeza, no tengo idea de que piensen, yo suelo pensar que les agobio y les robo su tiempo. He llegado a preguntarlo directamente, pero no sé si alguien se animaría a decirme la verdad, bueno, me responden que no los agobio, etc, etc. Pero me cuesta trabajo creer que esa sea la verdad.
Me molesta darme cuenta lo mucho que me importa a veces lo que otros piensen de mí, sobre todo porque suele irritarme eso en otras personas. Por lo menos en mi defensa puedo decir que sólo me importa de mis personas cercanas, muy cercanas. El problema es que me importa demasiado. Vivo paranoica con mis relaciones, sobre todo mi [ahora indefinida] relación de pareja y mis relaciones amistosas. Como lo mencioné antes, vivo pensando que soy un estorbo, una molestia, algo que agobia y quita tiempo. Y a la primera muestra de que tal vez yo tenga razón, me alejo. Así he perdido varias amistades. En cuanto a mi relación “de pareja”, de esa no me he alejado, vivo con un pánico constante a perderla. Estoy convencida, a pesar de todo, de que no encontraré mejor persona para mí. En mi cabeza creo que es mi persona y que es con quien podría pasar el resto de mi vida. Pero de alguna y otra manera, creo que he recibido muestras de que tal vez yo no soy la suya y no sé qué hacer con eso. No sé como mandar al diablo todo de lo que yo pueda estar convencida y dejarla en paz. Quisiera no hacerla sentir presionada todo el tiempo por saber qué va a pasar con nosotras, pero la incertidumbre siempre me hace más daño.
Me siento obligada a congelar todo lo que yo siento para no molestarla pero tampoco me parece justo para mí. La razón de esta molesta pausa, es que, ella no está bien ni emocional, ni mentalmente, no sabe qué quiere de su vida, ni quién es.
Yo tampoco estoy bien, lo sé. Pero para mí era posible separar mis problemas de ese tipo de mi relación y eso me hacía pensar que tendría que ser algo sencillo para otros también. Por otro lado, también entiendo el hecho de que uno no puede estar bien con alguien si uno mismo no está bien, lo cual a veces me hace preguntarme si todo el tiempo que yo he creído que separo las cosas ha sido una ilusión. Actualmente en realidad sé que no las estoy separando ya que esta situación se sumó a mi lista de cosas que me provocan el malestar. Y realmente quiero separarlo. Quiero poder estar bien conmigo independientemente de esta situación, pero a raíz de todo esto sólo se ha sumado más peso a mí de por sí no tan buena autoestima.
Sigo sin poder aceptar el hecho de haber dado lo mejor que tenía y no haber sido suficiente. Tenía esta idea, a raíz de mis experiencias rescatando animales, que hasta el animal más dañado puede sanar con amor. Pensaba que todo podía arreglarse con amor y que todo lo que estaba mal en el mundo era por una ausencia de este. Ahora ya no sé qué creer. Sé que quiero seguir creyendo esto, pero si pienso en mi relación de pareja… ni todo ese amor fue suficiente. Pudo más el ego herido de ella hasta cierto punto, pudo más su pasado, pudo más su tendencia al autosabotaje. O simplemente yo soy su persona y haga lo que haga jamás se sentirá bien conmigo. Todo esto está basado en suposiciones mías, pero el punto es que yo ya no sé qué pensar, de mi ¿cómo le hice para arruinar lo único que he sabido que realmente quiero en mi vida? Y si yo no lo arruiné ¿por qué no pudo funcionar?
Tengo tres meses dándole vueltas al mismo asunto, tal vez más. Todo sería más fácil si tan sólo ella me dijera algo como “La verdad es que nunca podría estar contigo/ya no te amo/quiero estar sola/ya déjame en paz/no te quiero en mi vida” pero suele decirme lo contrario. Pero ¿por qué si piensa y siente lo contrario es tan difícil demostrarlo? ¿Por qué querría estar conmigo si dice no creer en el amor y estar decepcionada de todos? ¿Por qué perdió todo lo que perdió de sí misma estando conmigo si yo siempre alenté todo eso?
No puedo dejar de preguntarme y preguntarme cosas sobre lo mismo y es muy muy agotador. Yo misma me tengo harta. No sé cómo salir de ahí.
¿Por qué no sé ser sutil? ¿Por qué tengo que ser tan invasiva?
¿Por qué parece qué a la gente le agrada ser mal tratada? ¿Por qué entre menos interés mostraba me querían más? ¿Por qué cuando uno muestra interés genuino por alguien ese alguien siempre va a elegir a quién menos interés le demuestre? Esas preguntas también aplicadas a la cuestión amistad.
Últimamente todo lo que puedo ver es prueba tras prueba de que este mundo está hecho para gente hipócrita y/o abusiva. Entre más honesto seas, entre más buenas intenciones tengas, parece que serás más rechazado. Lo he vivido desde que era una niña.

¿Por qué siempre admiran más a las personas que tienen miles de personas a su alrededor besándoles el trasero sólo por la imagen que proyectan que a cualquier otra persona que realmente haya hecho algo por todas esas personas y se sienta real

lunes, 3 de octubre de 2016

Es el primero de 4 días, o 5, que no he llorado en todo el día. Espero poder permanecer así mucho tiempo más.

Estoy consciente de lo no de vida o muerte que es mi situación actual pero no puedo dejar de sentirla como una de las más difíciles que he tenido que enfrentar, sobre todo por todos estos sentimientos encontrados asfixiándome. Las ganas de huir, de desaparecer, de ser impaciente y comprar un boleto con lo que tengo, que prácticamente me alcanzaría sólo para un boleto.

Por otro lado está el ... ¿deseo? ¿necesidad? ¿impulso? de quedarme. Porque no soporto la idea de sentir que la "abandono". Es curioso como es una persona sumamente práctica y funcional, mientras más de uno opinamos que tiene varios problemas que debería atender y ella sólo evade o los oculta. Quién sabe. Sólo ella puede saber lo que es verdad. Pero yo no puedo dejar de percibir eso y quiero estar ahí cuando más lo necesite. Si desaparezco como siempre, corro el riesgo de no volver a saber de ella o de no darme cuenta de cuando eso ocurra. Podría terminar perdiéndome por completo.

Dicen que me hace más daño quedarme aquí. Yo siento que no estoy lista para irme y dejar ir tanto que hay en este hogar.

Supongo que, ya veremos.

 
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