Otra vez me siento así. Así vacía, sin esperanzas. Con ese maldito hueco acabando lentamente conmigo desde mi interior.
Tal vez nunca voy a encontrar mi lugar.
domingo, 22 de julio de 2018
miércoles, 16 de mayo de 2018
Varios estudios y al final sólo me dicen que debo empezar a hacer cosas que me hagan feliz.
Qué consejo tan estúpido. Imagino que todos los humanos intentamos hacer las cosas que nos hacen "felices".
A veces simplemente no tenemos tiempo para hacer lo que nos hace felices. "¿Por qué no cambias de trabajo por uno que te de más tiempo para ser feliz?" Bueno, a veces cambiar de trabajo, implica tener menos dinero y entonces tampoco podemos hacer lo que nos hace feliz porque no podemos pagarlo. A veces lo que nos hace feliz es estar con otra persona, pero ¿qué pasa si esa persona no quiere estar contigo? Tal vez podría ser feliz cantando, pero no tuve el don de una buena voz.
Creo que para ser feliz hay que tener suerte.
Otra posibilidad sería creerse algo así como esa basura de "No necesito ninguna de esas cosas para ser feliz, me tengo a mi mismo y es suficiente". Honestamente no logro ver claramente la línea que separa al conformismo de vivir creyendo algo así.
viernes, 12 de enero de 2018
Un año y tres meses han pasado ya. Estrictamente hablando, podría permitirme decir que han pasado sólo 10.
Tres años desde que todo comenzó a fracturarse. 15 meses desde que todo comenzó a quebrarse. 13 desde que explotó todo y nada volvió a ser igual. 10 desde que cometí mi más grave error.
De mi parte, sólo se necesitó eso: un gran error.
Porque no importó todo el tiempo que me quedé ahí intentando sostenerlo. Perdonando. Siendo afectada por errores ajenos. A veces creo, que sólo ese error mío bastó para perderlo todo.
Escribo esto para mi yo del futuro. Estamos en enero del año 2018. Tú relación terminó en octubre del 2016, sin embargo tú no lograste pasar la página. No hasta enero del 2018.
Perdiste al amor de tus vidas. Así le llamabas. Perdiste tu centro, perdiste dirección y muchísima seguridad. Te diste cuenta de lo mucho que te dejaste a un lado por las ganas de que algo funcionara. Te diste cuenta también, de que probablemente ese exceso de ganas comenzó a arruinar todo. Aprendiste que el miedo, en cualquier presentación, puede terminar con la relación más pura y más hermosa.
El miedo.
El miedo terminó por volverte loca. El miedo sacó a la luz, una vez más, tu lado agresivo e impulsivo. Solías ser una persona mucho más racional. Ahora eres pura emoción y otras personas te califican de hipersensible.
Llevas una semana llorando todas las noches. Piensas que los últimos dos años, probablemente, has llorado más que en toda tu vida.
No te reconoces. Siempre fuiste insegura, pero no a este grado. Siempre fuiste indecisa, ahora sólo te quedas estancada, atrapada por ti misma.
Tienes tanto miedo a continuar tu vida sola. No terminas de entender que tienes más de un año sola. No terminas de entender que esta ya no es tu casa, ya ni siquiera eres bienvenida, pero no te vas.
Alguien más notó tu existencia. Una persona que te quiere de verdad y que sabe que necesitas que te lo recuerden constantemente, necesitas sentirlo constantemente, pues a veces no parece real. A veces no parece que sea a ti a quien alguien puede querer de esa manera. A veces no te sientes tú. A veces piensas que alguien más está en tu cuerpo mientras tú flotas y te observas desde fuera. Porque si fueras tú ¿qué es lo que alguien podría ver en ti?
Piensas que la inseguridad repele a las personas. Eso sólo te genera más ansiedad e inseguridad.
Dices no estar lista para nada más. Es verdad.
Por más calidez que pueda otra persona verter en ti, sigues sintiendo el pecho congelado, provocándote ese dolor general en el cuerpo. Moverse es doloroso. He intentado convencerte de que si no te mueves, empezarás a pudrirte. Empiezo a notar pequeños movimientos.
No te permitas caer aquí otra vez. Por favor.
jueves, 15 de diciembre de 2016
lunes, 3 de octubre de 2016
Es el primero de 4 días, o 5, que no he llorado en todo el día. Espero poder permanecer así mucho tiempo más.
Estoy consciente de lo no de vida o muerte que es mi situación actual pero no puedo dejar de sentirla como una de las más difíciles que he tenido que enfrentar, sobre todo por todos estos sentimientos encontrados asfixiándome. Las ganas de huir, de desaparecer, de ser impaciente y comprar un boleto con lo que tengo, que prácticamente me alcanzaría sólo para un boleto.
Por otro lado está el ... ¿deseo? ¿necesidad? ¿impulso? de quedarme. Porque no soporto la idea de sentir que la "abandono". Es curioso como es una persona sumamente práctica y funcional, mientras más de uno opinamos que tiene varios problemas que debería atender y ella sólo evade o los oculta. Quién sabe. Sólo ella puede saber lo que es verdad. Pero yo no puedo dejar de percibir eso y quiero estar ahí cuando más lo necesite. Si desaparezco como siempre, corro el riesgo de no volver a saber de ella o de no darme cuenta de cuando eso ocurra. Podría terminar perdiéndome por completo.
Dicen que me hace más daño quedarme aquí. Yo siento que no estoy lista para irme y dejar ir tanto que hay en este hogar.
Supongo que, ya veremos.
viernes, 30 de septiembre de 2016
Been chasing rainbows all along...
Es la primera vez que siento tanta necesidad de reprimir algo. Es más fácil para mi lidiar con las cosas si las hablo, si lo saco, lo lloro, lo escribo, lo que sea. Y en esta ocasión no puedo hacerlo. No sé cómo hablar de ello.
También es bastante conocido el hecho de que el primer amor te jode. Se suponía que yo ya había tenido mi "primer amor" y por un periodo de tiempo también pensé que esa marca quedaría, pero no quedó, no así. Y es que después de conocerla, me di cuenta de que nunca había sentido tanto por alguien, no había amado de esta forma antes, por lo tanto en mi cabeza esto fue un verdadero primer amor. Y ahora no sé qué sigue...