Alguna vez fui feliz en esta ciudad...
miércoles, 2 de noviembre de 2011
miércoles, 26 de octubre de 2011
¿Cómo lo explico?
Simplemente siento que me ahogo. Que ya no tengo el control de mi vida, o que de lo poco que tengo control dejó de ser suficiente.
Por más que intento hacerme creer que a mi no me afectan ese tipo de cosas, cada día me topo con un ejemplo más de lo mucho que llegan a afectarme. Creo haber perdido el control de eso, pero al mismo tiempo me siento más lejos. Sigo sin poder entregarme por completo pero no siento ser dueña de mi de todas formas. Las emociones se disparan y de repente ya no puedo volver a atrás; lo dicho, dicho está... Y mi energía se va... Y sólo quiero que el tiempo se detenga.
Simplemente siento que me ahogo. Que ya no tengo el control de mi vida, o que de lo poco que tengo control dejó de ser suficiente.
Por más que intento hacerme creer que a mi no me afectan ese tipo de cosas, cada día me topo con un ejemplo más de lo mucho que llegan a afectarme. Creo haber perdido el control de eso, pero al mismo tiempo me siento más lejos. Sigo sin poder entregarme por completo pero no siento ser dueña de mi de todas formas. Las emociones se disparan y de repente ya no puedo volver a atrás; lo dicho, dicho está... Y mi energía se va... Y sólo quiero que el tiempo se detenga.
martes, 18 de octubre de 2011
Hace no mucho me preguntaron por qué no escribo aquí cuando ando de buenas o tengo algo no trágico que contar.
La verdad es que hace unos días intenté hacerlo, tenía un borrador. Realmente estaba sintiendo cosas agradables, o algo así... Pero me costaba tanto trabajo expresarlo. Realmente redactar nunca ha sido lo mio, pero me es mucho más fácil escribir sobre un sentimiento de 'aquel' tipo, que sobre algo "alegre"; lo siento, hasta cierto punto, un poco forzado. En este momento se me ocurre que tal vez tenga que ver que muchas de mis entradas son sólo explosiones que no me interesa como salgan con tal de que salgan, en cambio las otras cosas tienen más forma y llevan un orden que me es muy difícil respetar sin enredarme.
Como sea...
Sin darle tantas vueltas al asunto y mandando al demonio mi intento de ser descriptiva y ordenada, de lo que tenía ganas de dejar registro aquí era sobre la sensación de estar en casa.
Visité mi ciudad unos cuantos días después de 6 meses de no hacerlo; tengo tiempo pensando que quizás esta ya no es mi casa, mi casa podría estar en la ciudad en la que estudio, pues ahí paso la mayor parte del tiempo ahora. Tenía miedo de haberme convertido en una visita, de sentirme en un lugar tan ajeno a mi que me llegara a incomodar el salir de el cuarto en el que me permitirían dormir; de ser vista y tratada como una extraña... Pero no... Por unos momentos me llené de un sentimiento agradable que era el que me hacía querer abrir esto y llenarlo pero nunca supe cómo. Me di cuenta de que cosas tan simples como estar cocinando con una mano y usando la otra para tomar lo que me hacía falta sin necesidad de moverme de ese punto, o saber donde están acomodados todos y cada uno de los utensilios de cocina, las especias, recetas, etc... Conocer el truco para abrir la puerta; tener al gato a media noche tocando mi puerta de cierta forma; acomodarme del mismo lado y la misma postura en mi vieja cama y otras cosas que en este momento ya no recuerdo... Todo eso me hizo darme cuenta de que esta va a seguir siendo mi casa y me sigue dando cierta tranquilidad.
Esta vez intenté convivir un poco más con mis padres, salir más de mi cuarto por lo menos. Estuvo bien. En unas horas me voy pero esta vez sé que regreso pronto.
La verdad es que hace unos días intenté hacerlo, tenía un borrador. Realmente estaba sintiendo cosas agradables, o algo así... Pero me costaba tanto trabajo expresarlo. Realmente redactar nunca ha sido lo mio, pero me es mucho más fácil escribir sobre un sentimiento de 'aquel' tipo, que sobre algo "alegre"; lo siento, hasta cierto punto, un poco forzado. En este momento se me ocurre que tal vez tenga que ver que muchas de mis entradas son sólo explosiones que no me interesa como salgan con tal de que salgan, en cambio las otras cosas tienen más forma y llevan un orden que me es muy difícil respetar sin enredarme.
Como sea...
Sin darle tantas vueltas al asunto y mandando al demonio mi intento de ser descriptiva y ordenada, de lo que tenía ganas de dejar registro aquí era sobre la sensación de estar en casa.
Visité mi ciudad unos cuantos días después de 6 meses de no hacerlo; tengo tiempo pensando que quizás esta ya no es mi casa, mi casa podría estar en la ciudad en la que estudio, pues ahí paso la mayor parte del tiempo ahora. Tenía miedo de haberme convertido en una visita, de sentirme en un lugar tan ajeno a mi que me llegara a incomodar el salir de el cuarto en el que me permitirían dormir; de ser vista y tratada como una extraña... Pero no... Por unos momentos me llené de un sentimiento agradable que era el que me hacía querer abrir esto y llenarlo pero nunca supe cómo. Me di cuenta de que cosas tan simples como estar cocinando con una mano y usando la otra para tomar lo que me hacía falta sin necesidad de moverme de ese punto, o saber donde están acomodados todos y cada uno de los utensilios de cocina, las especias, recetas, etc... Conocer el truco para abrir la puerta; tener al gato a media noche tocando mi puerta de cierta forma; acomodarme del mismo lado y la misma postura en mi vieja cama y otras cosas que en este momento ya no recuerdo... Todo eso me hizo darme cuenta de que esta va a seguir siendo mi casa y me sigue dando cierta tranquilidad.
Esta vez intenté convivir un poco más con mis padres, salir más de mi cuarto por lo menos. Estuvo bien. En unas horas me voy pero esta vez sé que regreso pronto.
domingo, 16 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
Odio saber que siento cosas que nadie puede entender sin juzgar o castigar, de ese tipo de cosas en las que no queda más que consolarse a uno mismo con pensamientos vacíos como "váyanse a la mierda". . . No necesito a nadie. Yo no.
Que peligroso es llegar a ese punto de comodidad, que peligroso es llegar a ese punto donde olvidas que todo cae y desaparece. A veces no sé si vale la pena intentar permanecer ahí.
Que peligroso es llegar a ese punto de comodidad, que peligroso es llegar a ese punto donde olvidas que todo cae y desaparece. A veces no sé si vale la pena intentar permanecer ahí.
martes, 20 de septiembre de 2011
Por un momento sentí que algo quería despertar... Y sí lo hará. Aunque no sea hoy, sé que nos reencontraremos.
jueves, 15 de septiembre de 2011
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