Extraño escribir. Tengo como 4 años escribiendo cosas que se basan en conjuntos de pequeñas (muy pequeñas) oraciones. A veces ni siquiera tiene que ver una con la anterior... Pero prefiero dejar todo en el mismo párrafo con tal de no ver como vomito miles de oraciones sin decir absolutamente nada.
Tengo sed de sensaciones. Mucha.
Casi toda mi adolescencia sufrí de ansiedad, depresión... Probablemente más de ansiedad, no estoy segura. Vivía sintiéndome un cadáver moviéndose en automático y pensaba ¿qué sentido tiene vivir así? Otras veces vivía sintiendo demasiado. Apagando mi cerebro, al diablo el ¿qué podría pasar? No. Sólo vivía, en el presente. Destruyendo todo a mi alrededor y sintiéndome una mierda de persona. Pero viva.
Creo que ya casi no tengo problemas de ansiedad, sigo sin saber manejar el estrés, pero eso es otra historia; a pesar de que la gente suela confundir ambas, sé que son cosas aparte. Casi podría decir que encontré un equilibrio, ni muerta, ni demasiado vida. Pero no es suficiente.
Quiero volverme loca, quiero destruir todo, quiero sentir, explotar. Quiero que no me importe.
...
Me siento más oxidada cada día, no puedo expresarme fluidamente, no puedo expresarme por ningún otro medio, no puedo desahogarlo haciendo alguna estupidez y no estoy segura de querer hacer estupideces. ¿Cómo saca la gente todo lo que tiene dentro? ¿Cómo lo encuentra? Me estoy ahogando en tantas cosas y no soy capaz de sacar nada... Nada tiene forma.
Estoy harta de fantasear con la aparición de algo o alguien que provoque un cambio mágico en mi vida, quiero que la magia salga de mi, quiero darme yo misma un sentido y poder perseguirlo.
lunes, 9 de diciembre de 2013
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1 comentario(s):
Yo creo que el balance es peor todavía, siento que ahí es donde te extingues. Todo lo que estás esperando sigue estando dentro de ti, pero aún no sé contra qué tienes que agitarte para que salga.
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