Odio saber que siento cosas que nadie puede entender sin juzgar o castigar, de ese tipo de cosas en las que no queda más que consolarse a uno mismo con pensamientos vacíos como "váyanse a la mierda". . . No necesito a nadie. Yo no.
Que peligroso es llegar a ese punto de comodidad, que peligroso es llegar a ese punto donde olvidas que todo cae y desaparece. A veces no sé si vale la pena intentar permanecer ahí.
Que peligroso es llegar a ese punto de comodidad, que peligroso es llegar a ese punto donde olvidas que todo cae y desaparece. A veces no sé si vale la pena intentar permanecer ahí.
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