martes, 30 de abril de 2024

El juicio.

Me estoy sintiendo asfixiada por ti. 

Tengo años queriendo crear cosas, pero nada te parece suficiente, suficientemente bueno, o suficientemente importante para existir.

No solo eres duro conmigo, a veces también eres cruel. Vives comparándome con personas cuya vida no tiene nada que ver con la mía y que tienen años practicando. No puedo ser tan buena como ellos en mi primer intento y tú ni siquiera aprecias la parte del intento. 

Pareciera que no quieres que me anime a hacer nada porque siempre insistes en lo poco probable que es que algo me quede bien. Insistes que no he visto todas las posibilidades y que la primera idea es mediocre, una tontería.

Me tienes harta. Odio como logras congelarme y hacerme dudar de mi misma.

viernes, 15 de marzo de 2024

2024

Este año he sido más valiente y me lo quiero reconocer. 

Busco un año de primeras veces.

Me di cuenta de que exponerse de una forma tan consciente al rechazo tiene su encanto. La posibilidad de un sí es muy emocionante, la posibilidad de un no es solo regresar a donde estaba con un poco más de experiencia. Estoy aprendiendo a separarme de lo que no es personal y no me pertenece. También que hacer las cosas con miedo es mejor que no hacerlas. 

Últimamente despierto con lagrimas en mis ojos, aunque tengo meses sin poder llorar.
Será mi anhelo por conexión o simplemente ya no poder despertar junto a mi gato. Como sea, este año dejaré de ser una persona en contención. Toca reconciliarme con mis emociones y dejar de disculparme por sentir.

Me emociona volver a conocerme.

Conocerme es difícil, lo sé. Barreras de desconfianza, de ansiedad, inseguridad. Toma tiempo. Estoy muy agradecida con las personas que me han tenido paciencia y se siguen tomando el tiempo de saber un poco más de mi mundo interno.

domingo, 10 de marzo de 2024

The way things are

 Ya entiendo mejor esa frase que dicen "el león cree que los demás son de su condición"??? La verdad ni siquiera recuerdo cómo es, pero sí, ya puedo notar más en las personas cómo es que lo que más critican, juzgan o temen de otros son cosas que ellas mismas suelen hacer. No me excluyo, supongo que al ser un humano más alguna vez he caído en ello.

Estoy cansada de que las personas descarten las acciones ajenas solo porque no se hicieron como ellos lo hubieran hecho. Estoy cansada de que algunas personas sean incapaces de ser autocríticas o verse en el espejo, viendo las incongruencia en todos los demás menos en ellas mismas. Estoy harta de que personas que a penas conocieron la superficie de lo que soy crean que me conocen bien, que entienden por qué hago lo que hago, que crean saber mejor que yo sobre mi interior.

Supongo que muchas personas podrán saber mejor qué yo cuál habría sido una mejor decisión profesional, algún actuar en una situación en la que a mi me nublen las emociones. Claro. Pero en cuanto a mi salud mental, en lo que yo considero mejor para mi, en lo que a mi me da paz, en lo que yo creo dañino para mi, nadie tiene por qué dar su opinión.

Estoy tan enojada y tengo tantas cosas que quisiera decir... Y al mismo tiempo nada tiene caso. ¿Qué ganaría? Mejor vomito este veneno haciendo recortes. 

Que se sigan contando las historias que se quieran contar.

martes, 26 de septiembre de 2023

Valium

Querido gatito de mi corazón:

Te voy a extrañar y a recordar todos los días. Nunca bromeo cuando digo que eres el amor de mi vida. Fuiste mi relación más larga, mi prueba de amor incondicional.

Estuviste conmigo en, al menos, 7 mudanzas. Me acompañaste en momentos muy difíciles y buscabas la manera de confortarme. Nos abrazábamos mucho y siempre me acompañabas en cada habitación a la que me movía.

Gracias por elegirme. Desde que nos encontramos volviste mi vida más bonita. Me diste motivos para quedarme y para mejorar. Volviste cada lugar nuevo un hogar.

No dejé de creer en la magia porque fuiste una de las cosas más mágicas que me pasó en la vida.

domingo, 17 de septiembre de 2023

Estoy buscando algo que me motive y no lo encuentro.

Estos meses aprendí que es verdad que a veces algunas cosas se encuentran en uno mismo o dependen totalmente de un cambio de mentalidad por decisión propia. A veces creo que lo de la motivación es un caso similar. Pero si es así, encontrarla suena casi imposible.

Estoy sobreviviendo, existiendo casi en automático. ¿Depresión otra vez? No tendría sentido, estoy en tratamiento, estoy en tratamiento nuevo. ¿Tiene sentido? ¿Es mi culpa también? ¿Soy yo la que tiene que cambiar su forma de pensar? 

Este tema suena interesante, este también... Leeré un poco a ver si me causa alguna emoción, a ver si me engancho lo suficiente como para sentir algo cercano a la motivación.

Nada.

martes, 14 de mayo de 2019

Últimamente le he estado dando demasiadas vueltas al asunto de hacer “justicia” por mi propia mano por la impotencia que siento al no ver que personas que han dañado a otros y a mí enfrenten ninguna consecuencia por sus acciones. He escuchado una y otra vez “no te preocupes, todo se regresa o se paga en esta vida”, pero seguir creyendo en ello después de tantas malas experiencias con otras personas me ha resultado muy difícil.
Finalmente estoy logrando tranquilizarme y efectivamente llegué a la conclusión (no sola) de que es absurdo seguir retorciéndome por dentro por cosas que no están bajo mi control. Lo que SÍ puedo controlar es lo que hago para crecer, mejorar y poder cambiar lo que me hace sentir incómoda conmigo misma. Aplicarlo me resulta extremadamente difícil, a veces doloroso, pero supongo que la cosa simplemente está en no rendirse a pesar de ese peso.
Uno de mis amigos, al expresarle que me sentía como una persona sumamente débil por no saber lidiar emocionalmente con muchas cosas, me recordó que la verdadera fortaleza está en no dejar que esas cosas que nos lastiman nos cambien internamente para mal y terminemos siendo tan horribles personas como aquellos que nos hicieron daño. Seguir siendo uno mismo y seguir buscando ser una mejor persona, requiere de mucha fortaleza.
Otra de mis amigas, al comentarle que ni siquiera es que le desee a esas personas un mal extraordinario, solamente quiero que reciban lo que se merecen, me respondió con una pregunta “¿me podrías decir tú qué es lo que merecen? ¿crees que si recibieran el mismo dolor que estás sintiendo sería equivalente a lo que merecen?” y esas preguntas lograron que volviera a poner mis pies en la tierra y volví a ser consciente de que ciertamente yo no soy nadie para decir qué o cuánto merece una persona para pagar su cuota por dañar a otros. Volvemos a lo mismo de esa necesidad de controlar cosas que no están en mis manos. Ahora sé que debo trabajar y aprender a cambiar eso.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Soy una convulsión II.

Ya no puedo darle forma a nada de lo que ocurre en mi cabeza. De repente me imagino que todas esas voces, que los medicamentos lograron silenciar o pasar a otro canal, están recuperando sus fuerzas para volver a tomar el control.

Antes tenía pensamientos bastante definidos dando vueltas en mi cabeza todo el día. Pensamientos autodestructivos, pensamientos de culpa, odio, reproches a mí misma. Casi ninguno pasaba desapercibido. Era muy agotador no tener ningún sólo día sin querer dejar de existir.
Después de un par de semanas de haber iniciado el tratamiento, un día desperté con la mente en blanco. Al principio tenía una sensación de vacío, como si sin toda esa basura dando vueltas en mi interior hubiera dejado de ser yo. Había aceptado toda esa basura como parte de mí y de mi personalidad. Con el tiempo comencé a aceptar que lo que esas voces me hacían creer no era yo. Después me empecé a sentir más ligera. Seguía sintiendo dolor porque estaba pasando por el proceso de un par de duelos, pero volví a creer que podría seguir adelante y que yo podría mejorar como persona y eventualmente sentirme mejor.

Me sentí bien por varios meses hasta que mi rutina y mi entorno comenzaron a cambiar.
Primero me mudé y todo lo que implicó la mudanza en mi cabeza, pareció ser el primer detonante. Sí, -en mi cabeza- porque una parte de mí sabía que realmente no era para tanto, generalmente nada lo es, pero nunca he sido buena lidiando con ningún tipo de cambio. Sé que en teoría son buenos, pero no me gustan, me cuesta tanto trabajo adaptarme a una situación que si esta misma vuelve a cambiar siento como si perdiera el control de todo, todo fuera demasiado frágil y yo estuviera a punto de resbalar. Aquí la ansiedad pasa a tomar el control.
Segundo detonante: Intentar adaptarme al nuevo entorno y lo desconocido. Fallar una y otra vez. Intentar aceptar lo nuevo como parte de mi nueva rutina y realidad.
Tercer detonante: Sensación de invasión e invalidación total de mi persona y mis sentimientos en el trabajo. Situación que terminó desenterrando una serie de viejos rencores, traumas e inseguridades.
Sólo se necesitó eso, sólo todo lo que sucedió en un mismo mes, para terminar de desestabilizarme de nuevo y terminar perdiendo el control frente a las personas menos adecuadas. Ja. Como si existieran personas adecuadas para eso.
Ahora me siento un fracaso porque permití que un solo mes difícil me hiciera perder el avance de meses. Siento muchas cosas, pero no puedo nombrarlas. Intento sacarlas, pero no parecen tener forma, sólo nada se siente bien, o estable, o seguro. Tengo tantas ganas de arrancar pedazos de mi cuerpo.

Lo peor de todo es que sigo alejando a las personas que más quisiera tener cerca, pero cada vez es más difícil sentirme segura al lado de alguien. Siempre parece más sencillo estar sola, en mi imaginación. Pero cuando realmente me siento ahí, existir deja de tener sentido otra vez.

 
Template by suckmylolly.com - background image by elmer.0