Los últimos días siento todo, siento mucho. Y me gusta, porque no es lo normal en mi caso, desde hace algún tiempo lo normal es que no sepa si estoy sintiendo algo o no, o qué siento exactamente. No me salen las lágrimas por más que las desee, la única sensación constante y por lo tanto ya distinguible es ese agujerito negro que creo todo mundo conoce. Y el estar como desconectado o flotando, lo he repetido muchas veces. En inglés existe una palabra que creo que engloba todo eso: numb, pero en español no estoy segura de cual usar. En fin, así es por lo general. No los últimos días, por lo tanto me encanta, me hace volver a ser consciente de mi persona y de las posibilidades.
El problema es que entre todas esas emociones intensificadas obviamente existen las "negativas", no las veo de esa forma porque de alguna forma logran al final hacerme sentir bien, pero hay minutos como estos que siento como tortura, donde deseo que por favor ya termine, es demasiado. Ese agujero negro se convirtió en una aspiradora que me jala desde adentro aplastando todo con sus dientes inyectando ácido al mismo tiempo. Me siento mareada. Pero es mi culpa. No sé si algún día podré deshacerme de ella. Te extraño, te extraño, te extraño. Maldita sea, te extraño.
Ahora sé que si quiero llorar sólo tengo que decirte "hola".
viernes, 1 de octubre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
Hace unos meses pensaba sobre lo mucho que odiaba mi vida actual, mi situación, ver como todo lo que me rodeaba se destruía.. mejor dicho, como lo destruía. Ya no quería regresar al pasado, pero tampoco soportaba al presente.
No puedo hacer que desaparezcan las personas, no puedo dejar de toparme con imágenes u oraciones que no quiero ver, no dejan de aparecer los momentos en los que pienso en cuanto quisiera poder contarle esa anécdota a alguien que ya no está. Me sentía muy sola en el presente. Me sentía tan lejos de lograr algo (lograr algo con relación a lo que sea).
Lloré porque me di cuenta de que si he aprendido, de que si puedo, de que soy capaz, me emocioné mucho, me dieron ganas de vivir por fin.
Creo que estoy despertando.
Estoy despertando. Empiezo a producir. Por fin. De nuevo.
Siento muchas cosas. Me siento. No he tenido tiempo de sentarme a organizar todas esas emociones, pero me siento tan bien... de nuevo por sentirme tan.. no, ahora no es que me sienta mal, sólo toda emoción es muy fuerte, decepción, tristeza, nostalgia, ansiedad, alegría, esperanza, motivación, miedo, todo. Todo me recorre como cargas de energía.
Me hubiera gustado contarte mi día de hoy... Me hubiera gustado que me hablaras sobre ese artículo.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Vaya, me encantaría eso de tener un tren cerca o tener la facilidad de tirarme de un paracaídas para gritar como se me sugirió. También me agradó la idea del bosque, eso si me es accesible y creo que lo intentaré. Gracias, no pensé que alguien respondería esa pregunta.
...
Pasando a hoy... Hoy me siento muy incómoda conmigo misma. No soporto tenerme dentro, siento nauseas. Siento que lastimé mucho a personas que merecían un mejor trato por no haber sabido salir de mi misma y ver más allá, lejos de mi caos interno. Intento convencerme de que algunas de esas personas sólo tenían un efecto negativo en mi vida y que estuvo bien el haberlas alejado o haberme alejado de ellas. Pero dudo... Sigo dudando. No logro convencerme por completo. Intento ignorarlo pero hoy no puedo, hoy siento demasiado. Siento como algo se quema por dentro, algo que se siente como remordimiento, como arrepentimiento y culpa. Y miedo. Mucho miedo a haberme equivocado. Todos los días tengo que volver a convencerme a mi misma de que hice lo correcto. Incluso antes de hacerlo me sentía muy segura de ello, era lo mejor y me sentiría mejor, terminaría todo por fin. Pero no... En mi cabeza no terminan muchas cosas. Por un lado sé que todas estas emociones son sólo consecuencias del estar en una de mis tantas rachas de "me siento sola". Pero el intentar ser racional hoy no ayuda. Hoy siento mucho más de lo que pienso y tengo miedo.
jueves, 9 de septiembre de 2010
sábado, 28 de agosto de 2010
Ya no quiero extrañarte... Creo que podría dejar de hacerlo si me lo propusiera con firmeza.. Pero la verdad es que me da miedo dejar de extrañarte.
De repente imagino como podría empezar a desaparecer lentamente una persona por el simple hecho de dejar de extrañarle, de recordarle.. En este caso en particular no me agrada la posibilidad. No me gustaría ser responsable de haber borrado a una de las personas más importantes que existió en mi vida.
Si parte de nuestra energía para existir viniera de los recuerdos ajenos eso explicaría el porque siempre me siento tan débil, cansada. Tan cerca de desaparecer.
jueves, 26 de agosto de 2010
reflejo..
Quiero tener algo que ofrecer. Siento que no tengo nada que ofrecerle a nadie. Me siento como un fantasma, ni siquiera yo siento que vea a alguien cuando me paro frente a un espejo.
Yo creo que si me esfuerzo, creo que si hago algo por intentar cambiar mi actitud... Pero no pasa nada... Caigo en lo mismo, no sé si regreso o es si esa sensación de movimiento era sólo una ilusión.
...
La verdad es que no estaba bien. Pero no pude decírtelo por teléfono, tengo algunas cosas atoradas en la garganta pero no logro sacarlas, no sé como escribirlas. No tienen sentido, ni siquiera tienen forma.